Los pequeños cambios en nuestro día a día suponen una vida más duradera y óptima. La salud es lo más importante, y con nuestros hábitos podemos mejorar y ayudar a nuestro cuerpo a encontrarse mejor. Una alimentación saludable es sinónimo de energía, por lo que estaremos preparados para cumplir nuestros objetivos.

¿Puedo cambiar los hábitos de alimentación saludables?

Para cambiar y adquirir unos buenos hábitos de alimentación sana y balanceada, debemos saber qué hacemos mal. Recuerda que los grandes cambios como dejar de cenar pueden suponer un cambio en el peso a corto plazo, pero a lo largo del tiempo nos daremos cuenta de las consecuencias negativas que tiene unos malos hábitos alimenticios.

Desde Natural Things aconsejamos crear una lista con todos los hábitos que hemos adquirido desde la niñez. Anota todos los alimentos y la hora, así sabrás si es porque tenías hambre o por aburrimiento, por ejemplo.

Comer muy rápido o cuando no se tiene, saltarse comidas… todo son errores muy comunes que derivan en una ganancia de peso. De igual modo, también hay que tener en cuenta factores desencadenantes que deriva en una ingesta de alimentos, tales como estar viendo la televisión, tener estrés, aburrirse o pasar todos días por el restaurante de comida rápida que te encanta.

Apuntado todo lo anterior, sabrás en qué momentos comes y los motivos que te lleva a hacerlo. Es la mejor manera para ver lo que vamos a modificar para adquirir buenos hábitos saludables.  Cambiar alimentos de grasas saturadas por frutas, comer más despacio y cuando solamente se tenga hambre, son varios ejemplos para una vida sana.

Dieta sana y equilibrada: ¿qué se debe tener en cuenta?

La elaboración de una dieta sana y variada depende de muchos factores, ya que las necesidades nutricionales de cada persona son diversas. A pesar de ello, en líneas generales se recomiendan los siguientes hábitos de alimentación para adultos:

  • Comer muchas verduras y frutas, preferiblemente todos los días.
  • Comer legumbres.
  • Las cantidades de leche y de productos lácteos deben ser pequeñas.
  • Incluir huevos, pollo, carne y pescado a la dieta y en las cantidades apropiadas.
  • Ingerir carbohidratos pero prestando atención a la cantidad y a la práctica deportiva que realizamos.
  • Beber mucha agua.
  • Limitar el consumo de azúcar, de sal, alcohol y bollería industrial.

Mejorar la salud con alimentación sana y equilibrada nos permitirá tener una mejor calidad de vida. No dudes en cuidarte para vivir plenamente.