La piel refleja nuestro ritmo de vida y lo que hacemos en el día a día. Las cremas ayudan a regenerarla, pero también debemos cuidar otros aspectos que nos permitirán lucir una piel hidratada, bonita y saludable.

¿Cómo puedo proteger la piel?

En primer lugar, elige productos de calidad y no pruebes cremas de dudosa calidad que causen problemas.

En invierno debes protegerte del frío para evitar que la piel se seque. Con un clima frío, se vuelve más sensible y el picor y la tirantez se hacen muy frecuentes. Por ello, abrígate todo lo que puedas y además evitarás algún que otro resfriado.

Pero cuando las temperaturas comiencen a subir no hay que descuidar el cuidado de la piel. Hay que utilizar la crema correcta y aplicarla de manera regular. Si vas tomar el sol, hazlo siempre de manera moderada y con la protección necesaria a los rayos ultravioletas.

Una mascarilla antioxidante un par de veces por semana será la mejor aliada para cuidar y nutrir nuestra piel. En el momento de ducharse, procura que el agua esté templada y no estés demasiado tiempo ya que la piel tiende a la deshidratación. Utiliza, de igual modo, jabones altos en lípidos para conseguir suavidad. Cuando salgas, sécate dando suaves golpes con la toalla y nunca frotando. Después, utiliza una crema que te ayude al cuidado de tu piel.

Pero no solamente debes limpiar tu rostro cuando llega el momento del baño, sino que debes hacerlo dos veces al día. Así, ayudarás a su regeneración y a mejorar la circulación sanguínea.

Hábitos saludables para una piel sana

Si eres una persona fumadora, es momento de dejarlo. Además de mejorar en salud y reducir las probabilidades de padecer graves enfermedades, conseguirás dejar atrás una piel triste y sin brillo. Sin tabaco, la oxigenación será mayor y conseguiremos que no envejezca con mayor rapidez de lo habitual.

Realiza deporte, como puede ser largas caminatas. Relajarás la mente, reducirás el peso a la vez que mejoras la circulación sanguínea en los tejidos. Las toxinas serán eliminadas con facilidad y la piel conseguirá los nutrientes necesarios para estar saludable y firme.

El descanso es muy importante para mantener una piel saludable gracias a la reducción del estrés. Es esencial dormir un mínimo de 8 horas para no padecer un envejecimiento prematuro. Aprovecha el momento de dormir para echarte una crema que ayude a la reparación natural y la regeneración. Asimismo, el descanso también empieza al llegar a casa: evita las preocupaciones, disfruta con tus seres queridos y mejorarás en salud y calidad de vida. Todo ello se ve reflejado en el aspecto de la piel.

Para conseguir la piel que deseamos, debemos beber mucha agua, un mínimo de 2 litros al día. Además de la hidratación, la alimentación es también un aspecto fundamental. Evita un exceso de alcohol y de azúcar, y da prioridad al consumo de pescado, rico en omega 3 que ayuda al rejuvenecimiento de la piel. Incluye, igualmente, verduras, frutas y productos como las nueces.

Todo suma a la hora de cuidar la piel. Cada acto repercuta en nuestro mayor órgano y debemos cuidarlo si queremos tener un aspecto saludable.